Ajuste: no cede la tensión entre Milei y los gobernadores

Ajuste

1 de Abril de 2024

“Si no hay recursos para mi provincia, nuestros legisladores no van a acompañar ningún tipo de Ley Bases ni va a haber Pacto de Mayo para nosotros”. La advertencia del gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, refleja la tensión que no afloja entre los mandatarios provinciales y la Casa Rosada. “Hay un gran descontento entre los gobernadores patagónicos”, agregó Vidal. La frase fue dicha pocas horas después de que el presidente Javier Milei dijera que se había equivocado en confiar en los gobernadores.

El fin de semana se conoció una entrevista a Milei realizada por Andrés Oppenheimer, de CNN, en la que el Presidente volvió cargar contra los mandatarios. Como viene sucediendo, fue el ministro del Interior, Guillermo Francos, el funcionario que salió a relativizar los hechos. Una mecánica tipo “policía malo y policía bueno”.

“El Presidente se estaba refiriendo a cuando se rechazó la ley (Bases), que entendíamos que había ciertos acuerdos para tratar el tema y después la ley no se aprobó. Pero yo he seguido conversando con los gobernadores durante todo este tiempo y hemos ido avanzando”, dijo el ministro del Interior este lunes. El funcionario atribuyó a “versiones erróneas” a las diferencias que la prensa consigna sobre la relación Gobierno nacional-provincias.

Francos es el único interlocutor político entre el Gobierno central y las provincias. Su tono contemporizador, sin embargo, no alcanza para apagar las voces críticas de los gobernadores.

“Yo me consideraba un aliado del Gobierno durante los primeros dos meses, pero después noté que somos los más perjudicados. No importa el diálogo y las ganas de consensuar, acá hay decisiones unilaterales que están perjudicando a gran parte del país y a la mayoría de las provincias. Se habla de federalismo, pero las provincias aportan, la Nación recibe esos aportes y nosotros no recibimos nada”, insistió Vidal, un gobernador que no está alineado con Unión por la Patria ni con Juntos por el Cambio, los dos grandes bloques opositores.

Son varios los temas que afligen a los gobernadores. La semana pasada, los gobernadores del Norte Grande le manifestaron a Francos su preocupación por las obras paralizadas.

Francos reconoció los planteos por “las obras de infraestructura pendientes” (unas 5 mil), según dijo en la charla que mantuvo con el periodista Marcelo Longobardi. La Cámara Argentina de la Construcción y la UOCRA sostienen que el freno a la obra pública ya provocó 70 mil pérdidas de puestos de trabajo.

La dureza de los gobernadores patagónicos explicitada por Vidal no sorprende tanto como el alerta expresado por Osvaldo Jaldo. El gobernador de Tucumán es peronista, pero no dudó en alinearse con la Casa Rosada. Sin embargo, Jaldo dijo que “a este ritmo (del ajuste) vamos a empezar a tener problemas sociales en las provincias”.

Martín Llaryora, que había anticipado su disposición a acompañar las iniciativas del Gobierno nacional, reconoció que “los vecinos se están quedando sin ninguna capacidad de afrontar el ajuste”.

Muchos mandatarios no comparten la intención del gobierno de restituir Ganancias; varios se alteraron por la suspensión de las partidas nacionales para las cajas jubilatorias. Todos protestaron por el corte de las transferencias no automáticas.

En el Gobierno insisten con que “no hubo una eliminación de partidas, sino una asignación diferente de los fondos”. Pero el ministro Francos admitió que hay diferencias con las provincias sobre las cajas de jubilaciones y los aportes que Nación debe hacer. “Las provincias ponen dentro de la caja un montón de ítems que la Nación entiende que no corresponden, y esos temas hay que aclararlos antes de transferir los fondos, y transferir lo que corresponde, en ese estado estamos”, dijo Francos. El Gobierno prometió liberar los fondos “cuando se terminen las auditorías”.

“Seguramente la ley Bases se va a tratar en el Congreso hacia fines de este mes. La idea es que la ley Bases y la reforma fiscal sean el primer paso hacia el Pacto de Mayo. No creo que haya inconvenientes”, anticipó optimista Francos.

En el Gobierno se sigue evaluando cómo encarar la reforma laboral, cuyo capítulo en el DNU 70 ya fue objetado por la justicia ante una presentación de la CGT. Francos dijo que es la reforma laboral está ligada a la posibilidad de “generar inversiones”. Calificó de “obsoleta” a la regulación laboral existente.

En Casa Rosada siguen apostando a la convocatoria presidencial para el 25 de mayo en Córdoba. Francos y el jefe de Gabinete, Nicolás Posse recibirán este jueves a los diez gobernadores de Juntos por el Cambio. Ya se adelantó que el presidente Milei no estará en la cumbre. No será una reunión fácil: el gobernador radical de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, acaba de criticar el ajuste que impulsa el Gobierno nacional afirmando que está castigando “a los sectores populares”.

La semana hábil del Gobierno empezará con turbulencias: en respuesta a la ola de despidos de empleados estatales (cerca de 15 mil contratos, por ahora), ATE declaró un paro nacional para este miércoles y llamó a los despedidos a presentarse en sus puestos de trabajo y a ocupar las oficinas públicas.

“Cuando el Presidente se refiere a la casta, a que el ajuste lo sufre la casta, se refiere a que ha habido decenas, miles de contratos de trabajo en el sector público que estaban asignados a militantes políticos. La mayoría que se han ido cortando durante todos estos tres meses que llevamos de gobierno”, dijo el ministro Francos, en defensa de los despidos de empleados estatales.